viernes, 24 de mayo de 2013

Los diez ladrones de tu energía (#3)



" 3- Cumple tus promesas."

Dentro de este ladrón, había una explicación sobre la gente que no las cumple  e indicando que si brindas resistencia para hacerlo es porque desde el principio, simplemente no deseabas hacerlo.

En lo personal, soy una persona que pocas veces pido algo, pero cuando lo pido y el otro accede a realizarlo, pues creo que lo mínimo que espero es que se haga. Y fue ahí que descubrí que había un problema con el tiempo, resulta que cuando he pedido algo y la otra persona respondía positivamente a mi petición, mi cerebro asumía inmediatamente que mi petición se convertiría en prioridad para esa persona, probablemente porque es con la vara en la que mido mi comportamiento, si alguien me pide algo a mí, pues en ese momento es mi prioridad porque asumo que es urgente.

Sin embargo, me he decepcionado en el pasado desde ambos puntos de vista, en el que no lo hacen en el tiempo que lo espero y en el que lo hago y la persona responde "uy pero no era para ahorita, podías tomarte un tiempo más extenso"; y por supuesto, después de esa respuesta recordaba todo lo que había dejado de hacer por ayudar y cumplir con mi oferta y sentía que había desperdiciado mi tiempo.  Por ende, como la vida es un constante movimiento y hay que cambiar para no quedarse estancado y sin vida, agregué una pregunta.  Si soy yo la solicitante menciono "¿cuándo lo podrías hacer?" o "¿crees que podrás hacerlo para...?" y si me lo solicitan "¿para cuándo lo necesitas?". Y mágicamente el asunto ha sido solucionado, por alguna extraña razón cuando uno establece esa pequeña y sencilla diferencia, es como si el cerebro del ser humano empieza a trabajar más organizadamente hacia un ... objetivo adquirido (llamada como deuda en el común de los lenguajes), creo que sería la mejor forma de definirlo, porque no es tuyo, pero estas comprometido a realizarlo.

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